Ya inerte en el suelo, baleado, la moto caída a su costado, la rueda girando loca, emergió de la tapia una figura alta, desgarbada, de ojos encendidos. La siniestra figura avanzó calculadoramente ...
CIUDAD DE MÉXICO.-El capitán ya no da órdenes. No quiere dejarse ver demasiado. Tampoco hablar en público. Quizá anda un poco mustio porque él, antes, no era capitán. Era subcomandante. El ...