Si por algo se ha hecho conocido José Elías, el dueño de La Sirena, es por no tener pelos en la lengua. El empresario supo resurgir de sus cenizas tras arruinarse en 2009 y hoy en día factura 2.800 ...
O sea que consumimos productos que no sabemos quién los hace y además no tienen las garantías sanitarias exigidas por la legislación vigente.